¡No compre agua embotellada!

Uno piensa que el agua embotellada es lo más saludable que hay. En efecto lo es, en la mayoría de los casos. Sin embargo, los costos de embotellar el agua para que sea portátil, individual, accesible, transportable, a la medida de los citadinos, viajantes, caminantes, a la medida del ser humano moderno, son altísimos.
El documental Tapped (2009) dirigido por Stephanie Soechtig y también producido por ella, a través de Atlas Films, denuncia esta situación lamentable y explica los peligros de la industria del agua envasada en Estados Unidos, pero la cual es perfectamente comparable a la del resto del planeta, porque estamos hablando de grandes multinacionales: Nestlé, Coca Cola, Pepsi.
El agua embotellada se ha convertido en un negocio multimillonario, que el 2007, en Estados Unidos, produjo 3.5 billones de dólares para la industria embotelladora, principalmente Nestlé, que es la que ha tenido la mayor parte del mercado, encabezado por su agua Polland Spring.
El negocio es sencillo, se extrae agua de fuentes naturales, sin costo alguno, depredando los ecosistemas, en desmedro y muchas veces contra la voluntad de la población aledaña,  luego se vende esa agua, a quinientas veces su precio en mercados, tiendas, restaurantes. Los envases plásticos en los que se distribuye el agua están hechos a base de un elemento derivado del petróleo (PET), que se consideraba inofensivo para la salud pero que recientes estudios han demostrado que contiene sustancias tóxicas que pueden causar malformaciones fetales, desorientación, cáncer, entre otros. A su vez, en Estados Unidos, como no hay regulación sobre el agua que se embotella, muchas veces es la misma agua de la llave que se envasa, por tanto tampoco es más pura, ni más saludable que el agua que se consume diariamente por las cañerías de las ciudades y que está siendo monitoreada por las municipalidades al menos tres veces al día.
En Estados Unidos solo el 50% de las botellas logran ser recicladas, por tanto, el resto va a la deriva por mares, ríos y queda flotando en el mar o se deposita en las orillas de las playas y se va desintegrando hasta formar parte de la arena del lugar, haciéndola igualmente tóxica para los animales.
En conclusión, el agua embotellada produce daños en todas sus fases, la extracción, la distribución, el consumo y posteriormente por venir en envases que no son biodegradables.
¿Qué podemos hacer? ¡Mucho!
1. No comprar, ni consumir agua embotellada. Y extender este principio a todos los líquidos mucho menos saludables como las gaseosas, que también vienen en envases de plástico.
2. Consumir el agua de la llave. Si no tiene seguridad sobre su calidad, tiene dos alternativa: hervirla primero o colocar un filtro. Hay jarras que tienen filtros así no es necesario hervir el agua ni esperar que se enfríe.  Existen a su vez filtros que además cuentan con una carga de ozono y que le añaden al agua propiedades beneficiosas para limpiar su organismo, para la piel y desinfectante para los alimentos. El costo es mediano y se hace mantenimiento una vez al año. Puede colocarlo también en la ducha, libera de manchas y de acné.
3. No son alternativas los bidones de agua porque el problema es el mismo, solo que en un envase con mayor volumen y con un plástico mucho más tóxico.
4. Tenga la precaución de tener un envase de vidrio o aluminio para transportar agua cada vez que salga de casa, lleve la suficiente o llénela al domicilio donde llegue para que no se vea en la necesidad de comprar agua en la calle.
5. Firme peticiones y demande al gobierno para que las empresas se hagan responsables del procesamiento de los envases que se derivan de la industria que desarrollan, que se hagan responsables de su reciclaje y que den información clara de dónde y en qué condiciones han extraído el agua que comercializan.
6. Defienda las fuentes de agua que tiene su localidad, éstas no deben ser materia de comercio, ni de extracción para la empresa privada porque son de la población, del país, de todos y todas los pobladores.
7. Vea el video Tapped, coméntelo, distribúyalo, haga activismo alrededor suyo para que más personas conozcan esta realidad. Tapped ha ganado el premio al mejor documental en varios festivales internacionales, es imprescindible verlo y difundirlo: http://www.tappedthemovie.com/. Investigue sobre documentales parecidos que den cuenta de su entorno, distribuya y difunda esos también.
8. No sea indiferente. El agua es el bien más importante que tenemos y debemos cuidarla.

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